En mi trabajo se aprovechó el hueco de la escalera para poner un mini-invernadero, con el tiempo ha pasado a llamarse el "sanatorio o balneario de las orquídeas". Todo aquel que tiene una de éstas en casa y le surgen problemas, acaba trayéndola para su recuperación. Yo misma he traído una para proceder a "una cesárea", pues le había salido un hijo y no sabía como proceder. Deciros que el hijo y la madre se encuentran en muy buen estado y ambos están floridos y hermosos.
No hace mucho acudieron los farucos de visita y fue uno de los primeros lugares que les enseñé, puesto que ya les había hablado de él y tenían ganas de verlo.
Con mucho cariño para todos ellos y para Carmen.
Gracias por enseñarme tanto.